UNA CHARLA CON EL CANTANTE BARON YA BÚK-LU

En la fotografía: Barón Ya Búk Lu

¿Cómo definirías tu música para alguien que lo escucha por primera vez?

B.B.:   No podemos denominar lo un estilo, así que, me considero de aquellos artistas o grupos africanos que no pertenecen a un estilo concreto. O bien, han desarrollado su música, principalmente, de forma autodidacta, sin remitirse a un estilo concreto. Influenciado por lo que sé de mi cultura, intento siempre conseguir un punto intermedio entre la música tradicional fang-Bantú: el Bikut-sí, la Rumba africana y otros variantes del continente, y, las diversas influencias del mundo como reggae, funk, hip-hop, etcétera. Así es como direcciono mis creaciones, para elaborar lo que llamo “rock´n búk-lu”. Canto a la vida y sus problemas cotidianos, evitando sobre todo juzgar…

¿Quién es Baron Ya Búk-lu?

 Sonríe, la mirada, reflexiva, se pierde en algún punto del salón, me mira sereno y responde relajada mente:

B.B.:   Es un ser creado por otro, de la tribu Esakunan. Nacido en Anvam, pueblo del distrito de Mikomiseng, provincia de Kie ntem, Guinea ecuatorial. Alguien que cree que, si haciendo mal las cosas o haciéndolas bien, se llega a la misma meta, que es el final de nuestras vidas; prefiere hacer las bien, o por lo menos, hacer lo que debe.

¿Cuánto tiempo invierte para sacar un disco al mercado?

B.B.:   Teniendo en cuenta de que, soy un auto producido, suelo tardar de un año a año y medio en terminar un proyecto. Acostumbro a empezarlos nada más terminar el último. Cuando se anda con escasos presupuestos, hay que ser hábil.

¿Cómo dirías que trata a sus artistas la sociedad ecuatoguineana?

 Suelta una sonrisa pícara pero, inmediatamente, una marcada arruga surca su frente de izquierda a derecha. Y, su voz sale con un tono tristón y amargo al mismo tiempo.

B.B.:   Los artistas seguimos siendo lo menos valorado. Ten en cuenta que, solo se acuerdan de ellos cuando hay una fiesta o evento político. Sirven para decir alabanzas. No tenemos ningún tipo de subvención, apenas una asociación que nos proteja. No hay derechos de autor, las canciones van dirigidas a los poderosos. Es la única manera de poder subsistir. No hay discográficas, desapareció la actuación en directo. Actualmente, solo se hacen “playback”. No hay prensa escrita ni ningún tipo de medio para poderse dar a conocer. Sólo hay dos radios y dos cadenas de televisión en todo el territorio nacional, una privada y otra estatal. Las, escasas, producciones son a modo de limosna o propagandístico, y solo sirven para el mercado nacional. La carencia de programas nacionales, hace que el público, se vea obligado a sintonizar televisiones y emisoras extranjeras.

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Barón Ya Búk Lu, durante un concierto.

¿El cantante ecuatoguineano y sus ritmos afros y étnicos en particular, tienen mercado en España?

B.B.: “AT MAYORA NATUS SUM” Es una frase que aprendí en el seminario. Yo he nacido para cosas mayores, me gustan los grandes retos. Prefiero ser cabeza de rata que cola de león. No sé si me he aclarado. —Ríe—

Tu música está profundamente enraizada en la cultura ecuatoguineana de la etnia fang. ¿Podemos decir que Baron Ya Búk-lu es un trovador?

B.B.:   Es como me gusta que me traten. Lo mío es transmitir la sabiduría de los antepasados. Es para mí, una obligación.

¿Qué echas de menos en el espectro artístico ecuatoguineano, en general?

B.B.:   La falta de información o de interés desde el sistema. —Se le arruga el rostro, se recoloca las gafas y continúa enfáticamente— En que la juventud no sepa o no conozca la realidad de su pueblo. A veces, parece que nunca hubo nada, o por lo menos, es como si alguien intentara borrarlo todo.

  (Continuaremos con la charla próximamente)

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