LOS MALES ARTÍSTICO CULTURALES DE NUESTRA SOCIEDAD

Hoy en día, en nuestra sociedad ecuatoguineana, el espectáculo musical, principalmente, se ha convertido en un artículo de lujo, en la demostración del músculo propio, el poder. Aquél que se lo puede permitir, invita a sus fiestas a uno de los cantantes u orquestas de turno para que canten y animen el evento a cambio de unas pocas monedas que, por lo general, suele servir únicamente para comprar el pan del desayuno del día siguiente, que cada vez es más caro, raquítico y poco nutriente. Sí, he dicho el pan. O sea, nuestros artistas, cuando pasa, cobran una miseria.

Los males de nuestra sociedad, artístico culturalmente hablando, radican en que: a nivel estatal, no existe una política o plan cultural. De vez en cuando, se hacen cosas, cierto. Fruto del arrebato de alguien con cargo público pero, carecemos de un plan artístico cultural nacional.

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Fuente: (tarthessos.wordpress.com/2011/07/vista_malabo_ii.jpg)

La mayoría de los artistas que triunfan en nuestra sociedad, para no decir casi todos, son autodidactas, y van por libre. No existe en el país puntos de venta específicos, ni galeristas que faciliten exposiciones y ventas periódicas de sus diferentes artículos. A penas existen salas de espectáculos, se desconoce la figura del representante, carecemos de promotores y el marketing está totalmente ausente en la planificación de venta del producto acabado de los artistas, que generalmente, se ocupan ellos mismos de la distribución, con poca o nula promoción.

Sin embargo, no todos estos males pueden o deben achacarse a la gestión del gobierno. También los artistas, en general, deberían reflexionar, en tanto en cuanto que, son los más perjudicados y por el hecho de que se les va la vida en ello. No funcionan nuestras asociaciones. No somos capaces de organizarnos en grupo, entorno a un trabajo, sin que nos pierda el ego, un ego que sólo nos lleva a velar por el ombligo propio, antes de hacerlo por el bien del colectivo. Prima el egoísmo, la desconfianza y el tráfico de influencia.

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(En la foto, Jenny Loribo Apo).

A pesar de estas adversidades, puede más la vocación y el amor hacia el arte que practica cada cual. Pero, si algún día queremos que la actividad artística nacional ecuatoguineana conjugue lo lúdico, el entretenimiento con lo profesional, entre otras, nos hacen falta personas con formación, voluntad de trabajar, que apliquen el sentido común y, empresas u organizaciones artísticas que sepan lo que hay que hacer o, al menos, intenten hacer las cosas como se debe, y en la parte que le toca, que el gobierno haga sus deberes.

Cuando el arte se hace por amor durante mucho tiempo y no se ponen los instrumentos para que vaya profesionalizándose, con el tiempo, la sociedad acabará involucionando no sólo en el campo artístico cultural, sino que también, en otros estadios de la sociedad, arrastrados por la ausencia del arte, el buen ocio y el entretenimiento. En definitiva por la ausencia de la cultura. Una sociedad sin actividad cultural, es una sociedad muerta.

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