Nº 4 MAYO 2016 EDITORIAL

IMG_20160325_004440Nuestros creadores se desangran, producen sus trabajos y en su propio colectivo no venden. Lo curioso es que este mismo colectivo los aplaude y reverencia. Pero sólo eso.

Es una pena y una gran desgracia para la cultura ecuatoguineana, que sean otros países los que más se interesan y valoran nuestro producto cultural, sobre todo, España y los Estados Unidos.

Hasta hace poco, España se interesaba más por nuestro producto musical y folclórico que por la literatura, tendencia que ha cambiado en estos últimos años y, en EEUU, la literatura ecuatoguineana es objeto de estudio en las universidades. Sin embargo, no es así en la sociedad ecuatoguineana.

Guinea Ecuatorial es el único país del mundo que yo conozco, que con tanta riqueza cultura, no la promociona ni trabaja para su desarrollo y conservación entre los que ya están y las futuras generaciones. Desconocemos lo que tenemos y somos en el mundo internacional cultural y lo poco que sabemos que somos y tenemos, no lo valoramos.

Cuando hablamos de creadores, inmediatamente, pensamos en la música y en los músicos y cantantes. Sin embargo, los creadores no se limitan a este colectivo. También existen los pintores, los escritores, los directores de teatro, etc.

Creo que todos deberíamos hacer un esfuerzo para cultivar y promocionar nuestra cultura enfocada, en este caso, en el trabajo de los creadores artísticos culturales. Es cierto que el gobierno debe jugar un papel primordial en esta tarea pero, si permanece pasivo y nosotros, el pueblo y los creadores me refiero, dormimos la siesta. Mal vamos.

Es cierto que los creadores tienen mucho que trabajar todavía. Deben aprender a promocionar y vender sus productos. Deben aprender que al pueblo y a los fans, a pesar de que los aplauden, veneran e idolatran; son un colectivo al que hay que adorar y mimar porque todo creador se debe a ellos. Y eso, se consigue acercándose a ellos a través de buenos trabajos y propuestas culturales serios. El gremio de los creadores debería estar más unido, trabajar en equipo en vez de pisotearse el uno al otro. Sólo así, pienso, llegarán a este pueblo y conseguirán su apoyo y colaboración.

Esto es así pero, a pesar de los errores y equivocaciones de nuestros creadores, el pueblo, los fans, como colectivo social, deberíamos poner de nuestra parte. Estoy hablando en términos generales. Mientras que otros colectivos africanos, estoy pensando en los senegaleses, gaboneses, nigerianos, cameruneses, etc., se organizan en torno a sus creadores y se agrupan en masa para arroparlos; el ecuatoguineano observa desde la distancia con las manos en los bolsillos o cruzados en el pecho, esperando a que aparezca el creador de turno para que le regale su libro, su disco o la entrada al concierto, función teatral, exposición o lo que toque.

No somos conscientes de que nadie puede crear y vivir únicamente del aplauso y la reverencia. Nos guste o no lo que hacen nuestros creadores, deberíamos ser más solidarios con ellos, por otra parte, con eso nos ganaríamos el derecho a la crítica.

Debemos trabajar todos unidos, si queremos que nuestra actividad creadora sea rentable social, económica y culturalmente. Los fans, desde la butaca del público y los creadores, desde el escenario correspondiente. De lo contrario, igual que la generación de los que nos precedieron, háblese del Señor Leoncio Evita, primer novelista COLABORADORES 33ecuatoguineano conocido, la generación de Maelé, la de las orquestas Tú y Yo, Tam Tam Boys, en la música; Don Benjamín Ebang, el Señor José Mañana, etc., en la pintura, etc. Las generaciones actuales pasarán sin pena ni gloria, para desgracia de todos.

Ecuatoguineanos, aún estamos a punto de remediarlo. Creadores, pueblo y fans. Un poquito de amor propio, solidaridad, trabajo y colaboración por el bien de todos y de nuestra cultura. ¡Pensemos en las futuras generaciones!

print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top