EL FIN DE AÑO EN GUINEA ECUATORIAL

Cada vez que llega el mes doce y las manecillas del reloj, en la media noche, anuncian la entrada del nuevo año. Tras el pertinente jolgorio, llegan los recuerdos, la reflexión, los deseos y las promesas.

Nuestro país, Guinea Ecuatorial, para estas fechas se llena de colorido. En la calle, todas son sonrisas y buenas palabras. «He sobrevivido a otro año» –que seguramente ha sido, cuando menos, complicado–. Pero, «He superado las barreras». Diría aquél ciudadano de a pie porque para él, lo único que le hace merecedor de celebración es que, «gracias a Dios», ha sido testigo de un año que se va para dar paso a otro nuevo. «Mañana será otro día”, pero eso, éste merece ser celebrado. –¡Por todo lo alto, si es posible!–, porque no se sabe si al acostarse el sol, el sujeto llegará a ver salir la luna de este día primero del año que acaba de comenzar. Pues, en esta sociedad se vive al día, razón por la cual, cada salida y puesta de sol, son motivo de celebración aunque eso signifique vaciar la despensa que nunca guarda nada.

¡Es tan corta la vida y tan débil la luz en el horizonte acá, que cada día equivale a un año y cada año a un siglo!

¡FELIZ 2016, LUCES Y VIDA!

Liki Loribo Apo.

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