NUESTRO PADRE, de Samuel Fuenzalida. Arte de Francis Denis.

 

Sólo una muy honda tristeza
comunica a los muertos,
cuando  la consciencia no resiste
lo que el espíritu sabe y recuerda,

cuando el silencio
de la naturaleza
desconoce
la sangre
de la patria.

Al cerrar los ojos
otros dos demonios
también tocan
en secreto
a una víctima inocente,

entonces construyen
los restos
de esta frágil luz
que se filtra
al calabozo

y nos permite ver
el monstruoso rostro
de nuestro padre.
 

Autor: Francis Denis.
Autor: Francis Denis.
print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *