Nuevo material poético de Francisco Ballovera Estrada

LA LEJANÍA DE UNA GOTA EN UN DÍA DE HECHIZOS.

 

Otra vez, en esta nublada tarde intensa
y desolada he vuelto a pensar en ti…
Agonizante vi bramar tu mar sin poderla olfatear;
vi cómo en pedazos rompía tu corazón
y las onduladas olas seguían jugueteando,
meneando sus ritmos tal cual ayer
lo hacían, golpeando tus costas,
huyendo sin cesar en tu fina arena;
en las riberas.

Estás presente en esto,
en esta lucha ajena
como imperecedera,
torturada edil.

La lejana gota de guiños,
quien engañada por los hombres de hoy
no late su corazón
ni tuerce en su marcha
a seguir. A los mancebos
camuflados en esta:
Quienes lo vive, siente. Pues el que no,
en la nube,
alzados como banderolas,
vuela.

Oh tú… la amasada y dueña de todos los colores,
presente en esta tarde eclipsada
como una inquieta madrugada;
que entre mezclas esta dura nostalgia
de tu piélago azul que envenena
y el hostigar de los deslices
de tu fangoso desarrollo…

Y este tu manso lago,
la blancura de tus gigantescas olas,
¿qué cuentan ahora?

Tu cristalino mar azul y claro manantial
que emana de lubá d`Anghändji,
el de lubá d`Áwala y de lubá d`Áxim
que a todos nos sacia la sed,
¿Qué cuentan en sus desembocaduras ahora?

El canto de tu Ágedeged,…
y el de tu Ígêl;
la música de tus olas,
el meneo de los árboles;
el fresco aire de tu viento,
obsequiado por Ôlônghändji Mábana Pázê,
¿Qué escriben en los cielos ahora?

¡No me señalen cuando hayan terminado…
Llamadme hoy, ediles,
cuando hay mucho que innovar,
cuando aún me queda aliento,-
el aliento juvenil,
para venir a batallar!

Y sí, yo nací aquí por algo;
por algo de ti me enamoro
y hasta mi fin por algo
te llevaré en mi conjuro,
en mis entrañas, en mi corazón
y por algo tú, isla de Annobón:
Nos queda tu recuerdo.

Francisco BALLOVERA ESTRADA.

print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *